UN 22 DE MAYO ESPECIAL

 

Hoy celebramos la fiesta de Sta. Joaquina de Vedruna, nuestra Fundadora.

 

El 22 de mayo, siempre nos convoca en torno a Joaquina, a su historia, al fuego de su hogar que congregó a una gran familia y nos evoca el itinerario de una vida hecha de pasión por Dios y por los vulnerables de la tierra.

 

La historia de nuestra Familia Vedruna empezó con ella y con gente atraída y contagiada por su talante, que habitaron su casa de puertas abiertas e hicieron, como Joaquina, de Jesús y su Reino el tesoro de su vida. Es fiesta y celebramos con Joaquina nuestra familia universal, que sigue extendiendo sus brazos y abrazando los pueblos, rompiendo fronteras geográficas, ideológicas, culturales, lingüísticas, mostrando el rostro plural de nuestro mundo.

 

Estamos en un momento existencial de alta intensidad. Nuestra preocupación es grande, unas veces angustiosa y otras adecuada.

 

En algunos lugares con una luz de esperanza por el control de los síntomas de la pandemia, en otros países todavía en los comienzos con muchos interrogantes por la falta de recursos sanitarios y sociales.

 

Como consecuencia, el confinamiento obligado que estamos viviendo es una experiencia dura que se prolonga. También es una oportunidad. Estamos descubriendo qué necesidades son fundamentales y qué valores son los importantes.

 

 Este tiempo nos ha hecho más conscientes de qué nos libera, de qué nos aligera.

  • ¿Podremos sostenerlo después? A nivel económico, hemos entrado en una turbulencia, estamos en un embudo.
  • ¿Iremos hacia un cambio con una perspectiva más humana?
  • ¿Los recursos más importantes serán las personas?

 

Joaquina es nuestra inspiración, su seguimiento a Jesús nos sigue lanzando al compromiso.

 

Esperamos un nuevo amanecer, saldremos fortalecidos para un futuro de mayor solidaridad, para que de esta crisis surja un “plus” de fraternidad a nivel mundial.

 

¡FELIZ DÍA DE STA JOAQUINA!

Equipo Directivo