Objetivo Pastoral para el curso 18/19

 

Durante el curso 17/18 hemos trabajado como objetivo trasversal del ámbito académico, la acción tutorial y los ámbitos que competen al proceso de Pastoral el lema “Me comunico con la sociedad- Anuncio”. ¡Alto y claro! Esan ozenki! Clear and loud! 

 

Este objetivo estaba enmarcado dentro del objetivo trienal “Ser para comunicar” que se ha propuesto para las 69 escuelas Vedruna de todo el Estado. Elaborado por el Equipo de Centros Educativos Vedruna-Europa, equipo formado por hermanas y educadores de distintas escuelas, pretende ser un hilo conductor de nuestra día a día y el hilo que conecta a todas las escuelas fundadas por Joaquina de Vedruna.

 

Para este curso 18/19 el objetivo está formulado de la siguiente manera:

“CAMBIAR CON SENTIDO ES CRECER” 

 

Este objetivo está enmarcado dentro un nuevo objetivo trienal que nos acompañará desde este curso hasta el curso 20/21: ESCUELA VEDRUNA, ESCUELA DE VIDA. VEDRUNA ESKOLA, BIZITZARAKO ESKOLA.”

 

¿Se puede enseñar a vivir? ¿Se puede aprender a vivir? La vida es cambio. Los cambios se producen en todos los ámbitos de la persona: 

  • En el ámbito físico, donde su visualización es evidente.

 

  • En el ámbito del intelecto y de las emociones: aprendemos a lo largo de toda nuestra vida y somos siempre capaces de integrar nuevos aprendizajes.

 

  • En el ámbito de la autonomía personal, donde pasamos de ser absolutamente dependientes a convertirnos en completamente autónomos, libres y responsables (por lo menos es lo que pretendemos).

 

  • En el ámbito social, con la potenciación de relaciones humanas fraternas y solidarias.

 

  • En el ámbito de los valores, primero heterónomos y centrados en el egocentrismo para pasar a ser más autónomos y con criterio.

  

  • En el ámbito de la espiritualidad y del hecho religioso, entendido primeramente desde la magia, para convertirnos en personas que somos capaces de encontrarnos con nosotros mismos, con los demás y con el misterio de la vida, adoptando creencias propias.

 

También cuando hablamos de educación, hablamos de cambio. Cuando una persona, sea niño, joven o adulto, realiza un aprendizaje significativo (de conceptos, de procedimientos o de valores) decimos que se transforma, que crece.

 

Educar, acompañar a los alumnos, es ayudar también al cambio. ¡Pero cuidado! Lo sustancial y trascendental en educación es tomar conciencia de que no se trata de cambiar por cambiar o de cambiar sin sentido. Es necesario el cambio con sentido y orientado a la transformación positiva de cada persona para que sea la mejor versión de ella misma.

 

Cambiar con sentido significa crecer. Solo cuando los cambios tienen sentido implican crecimiento.

  

¿Se puede enseñar a vivir?  ¿Se puede aprender a vivir? 

Sí se puede. Se puede enseñar y se puede aprender a tener una vida con sentido. 

¿Y nada más? Sigamos.

 

Paolo Freire dice “La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”.

 

Debemos enseñar a vivir, debemos aprender a vivir una vida con un sentido no solo dirigido a nuestro perfeccionamiento personal. Si fuera así, seríamos muy egoístas. Debemos enseñar a vivir a personas que, además, quieran transformar, el mundo, que se entusiasmen y comprometan con la idea de que un mundo mejor es posible y que actúen para ser motores de las transformaciones deseadas y deseables.

 

Para conseguirlo tendremos que enseñar/aprender a reflexionar sobre la propia persona. ¿Qué principios actitudes y valores tenemos en nuestra vida y la orientan? ¿Cuáles nos faltan? ¿Son coherentes con nuestro proyecto de vida? Sólo así seremos capaces de renovarnos para conseguirlo y ser, ahora sí, ESCUELA VEDRUNA, ESCUELA DE VIDA.

 

En el siguiente enlace podéis ver una presentación sobre el objetivo:

VER PRESENTACIÓN